Por qué calentar antes de hacer deporte evita más lesiones de las que crees
Un calentamiento de apenas diez minutos puede marcar la diferencia entre entrenar sin problemas o acabar en consulta.
Es habitual que, cuando el tiempo aprieta, lo primero que se recorta sea el calentamiento. Sin embargo, desde la consulta vemos cada semana lesiones musculares y de ligamentos que podrían haberse evitado con una preparación adecuada antes del ejercicio.
Un buen calentamiento no tiene por qué ser largo. Basta con unos diez minutos de movilidad articular y activación progresiva de los grupos musculares que vas a utilizar, aumentando poco a poco la intensidad hasta llegar al ritmo de entrenamiento.
Esto es especialmente importante en deportes con cambios de dirección o impactos, como el running, el pádel o el fútbol, donde las articulaciones necesitan estar preparadas para soportar esa carga repentina. También conviene prestar atención a la vuelta a la calma al terminar, que ayuda a la recuperación muscular.
Si practicas deporte de forma habitual y notas molestias recurrentes, una valoración en fisioterapia deportiva puede ayudarte a identificar desequilibrios o puntos débiles antes de que se conviertan en una lesión seria.